Superchulo, La Cantina de Mama Campo, Fismuler, Grosso Napoletano y Honest Greens sirven el boniato en formatos muy distintos, desde las batatas a la brasa hasta la pizza y los bastones.
El boniato gana presencia en las cartas madrileñas durante los meses fríos, y varios locales de la capital lo usan como entrante, guarnición o ingrediente de temporada. Según publica OK Diario, la publicación ha seleccionado cinco restaurantes donde probarlo este otoño.
El primero es Superchulo, en la calle de Manuela Malasaña 11, en Malasaña. Su cocina vegetariana asa las batatas en horno de carbón y las sirve con crema de queso de cabra, granada fresca, hierbas aromáticas y frutos secos tostados.
En La Cantina de Mama Campo, en la calle de Trafalgar 22, junto a la plaza de Olavide, en Chamberí, el plato de referencia es un pastel de boniato asado a fuego lento con especias suaves. Lo acompaña un guiso de setas de temporada y aceite de oliva virgen extra, y la carta trabaja con pequeños agricultores ecológicos de cercanía.
Fismuler, proyecto de los chefs Nino Redruello y Patxi Zumárraga, está en la calle de Sagasta 29, en Almagro. Sirve una crema fina de boniato asado con mantequilla tostada, pimienta rosa y torreznos crujientes.
Grosso Napoletano tiene varios locales, entre ellos los de la calle Hermosilla, Gaztambide y Santa Engracia. Su pizza de otoño, de edición limitada, sustituye el tomate por una crema de boniato asado y lleva queso fiordilatte, panceta italiana crujiente y romero fresco.
Honest Greens tiene restaurantes en el paseo de la Castellana, la Gran Vía y la calle Serrano. Sus bastones de boniato se hornean con sal y se sirven con alioli de ajo negro o con salsa de cilantro y sésamo.

