El Consejo Regional de Patrimonio Cultural aprueba la declaración como Bien de Interés Patrimonial en categoría de Monumento. Solo falta el visto bueno del Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid.
La Ermita de San Nicasio de Leganés está más cerca de blindar su protección. El Consejo Regional de Patrimonio Cultural dio esta semana su visto bueno a la declaración como Bien de Interés Patrimonial (BIP) en la categoría de Monumento, según ha informado La Razón. El último paso será la aprobación por el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid.
El templo, construido entre 1775 y 1785, está atribuido a Ventura Rodríguez, una de las figuras centrales de la arquitectura española del siglo XVIII. La resolución considera "muy plausible" que el arquitecto no solo diseñara el edificio, sino también su retablo mayor, ya que hay documentación conservada sobre un retablo diseñado por él en 1764.
Entre sus valores arquitectónicos destacan la planta de cruz griega, la composición simétrica de las fachadas, los pórticos con frontón triangular, el orden corintio y la cúpula central. El expediente subraya además su vinculación con la historia de Leganés: la devoción a San Nicasio está documentada en la ciudad desde al menos el siglo XVI y se mantiene con la festividad del patrón cada 11 de octubre.
En su interior se conservan piezas de arte contemporáneo, como el retablo de bronce de Luis Arencibia y los murales de Manuel Alcorlo que relatan la vida del santo. En la sacristía están enterrados los hermanos Julián y Leandro Rejón, agricultores vinculados a los acontecimientos del 2 de mayo de 1808 y considerados referentes de la rebelión de Leganés contra las tropas napoleónicas.
Que sea un Bien de Interés Patrimonial es muy importante. Es la mejor forma de proteger el edificio, para que no se hagan determinadas actuaciones que de alguna manera puedan dañarlo", señala a EFE Eugenio Villarreal, jubilado tras más de 40 años en el Archivo de Leganés.
Villarreal celebra que, tras años de reclamación desde el barrio y su Junta de Distrito, el Gobierno regional haya dado este paso a instancias del Pleno del Ayuntamiento para reconocer "su excepcional valor arquitectónico, histórico, artístico e identitario para Leganés".
Posiblemente, si hubiera tenido esta declaración, los edificios que están pegados no se habrían construido en su momento. De alguna manera, esto la protege de cualquier obra que se quiera ejecutar, que a partir de ahora requerirá la aprobación de la Comunidad de Madrid", concluye Villarreal.
La declaración incluye un entorno de protección. Las futuras actuaciones urbanísticas y arquitectónicas, así como las intervenciones sobre espacios públicos, mobiliario urbano, señalética o elementos publicitarios, deberán tener en cuenta los valores patrimoniales de la ermita. La protección será efectiva cuando el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid apruebe la declaración.

