Una concentración convocada por el Sindicato de Inquilinas reúne a miles de personas ante el ático de la calle General Martínez Campos, adquirido por la empresa pública Planifica Madrid. La Delegación de Gobierno cifra la asistencia en 10.000 personas.
Miles de personas se concentraron este miércoles por la tarde ante el número 35 de la calle General Martínez Campos, en el distrito de Chamberí, para protestar por el desahucio de Maricarmen, una vecina de 87 años que ha tenido que abandonar la vivienda en la que vivió durante 71 años. La convocatoria, según publica Noticias para Municipios, fue organizada por el Sindicato de Inquilinas, que eleva la asistencia a varios miles de personas, mientras que la Delegación de Gobierno la cifra en 10.000.
La protesta se dirigía contra el ático de 485 metros cuadrados situado en ese edificio, adquirido por la empresa pública Planifica Madrid. Los asistentes comenzaron a llegar antes de las 19:00 horas a la esquina de Zurbano con General Martínez Campos. La concentración acabó cortando ambas calles hasta su final, en dirección a la Castellana, y colapsó las vías aledañas hasta Eloy Gonzalo y la glorieta de Quevedo.
El tráfico se mantuvo abierto en esas vías hasta poco antes de las ocho de la tarde, cuando los coches que circulaban por ellas quedaron atrapados entre los manifestantes, custodiados por varios efectivos policiales que vigilaban la concentración.
Un desalojo, otra okupación», «El ático de Ayuso lo vamos a okupar» y «Vergüenza
Entre esos gritos, los asistentes cargaron contra la Ley de Vivienda, contra el Gobierno regional de Isabel Díaz Ayuso y contra el Ayuntamiento de José Luis Martínez-Almeida. También hubo consignas contra el Gobierno central y, en varios momentos, la multitud levantó las llaves de sus casas como gesto de reivindicación.
Hacia las 20:00 horas llegó la portavoz de Más Madrid en la Asamblea regional, Manuela Bergerot, que atravesó la concentración acompañada de su comitiva, junto a la diputada de Más Madrid en el Congreso Tesh Sidi. Entre los asistentes se encontraban la actriz Ana Castillo y otras personas del mundo de la cultura.
La portavoz del Sindicato de Inquilinas había explicado por la mañana que la organización responsabiliza principalmente a Ayuso de lo ocurrido, pero también señaló al Gobierno central y preguntó dónde estaban Pedro Sánchez y la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez.
La organización convocó además protestas esa tarde en otras once ciudades españolas, entre ellas Barcelona, Valencia, Sevilla y Málaga, aunque la de Madrid fue la más numerosa. Sus manifestantes se desplazaron hacia el paseo de la Castellana tras dos horas de protestas.
Mientras se producían las concentraciones, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, emplazó a los partidos a apoyar el decreto de vivienda en una comparecencia previa a su discurso en Naciones Unidas.
El desahucio de Maricarmen es una tragedia que no podemos aceptar
La indignación provocada por el caso ha acelerado los plazos en el Ejecutivo, cuya intención es aprobar el texto en el próximo Consejo de Ministros, con el acuerdo previo de Sumar, su socio de coalición. Las negociaciones con el resto de los grupos parlamentarios siguen abiertas y el decreto aún no está cerrado.

