La Cámara de Comercio de Barcelona pide al Ministerio de Transportes que explique qué obras prevé antes de interrumpir durante hasta dos años el servicio de alta velocidad entre ambas ciudades.
La Cámara de Comercio de Barcelona, presidida por Josep Santacreu, se opone a que el Gobierno interrumpa por completo, durante un periodo de hasta dos años, el servicio de alta velocidad entre Barcelona y Madrid. Según recoge El Nacional, la entidad considera que el planteamiento no puede aceptarse tal como se ha expuesto y reclama que se garantice el derecho de los usuarios a desplazarse con seguridad y eficiencia.
La entidad sostiene que no existe alternativa factible para absorber a los viajeros de esta línea, ni por vía aérea ni por ferroviaria. Por ello, la primera actuación que corresponde al Ministerio de Transportes es informar con claridad sobre los trabajos previstos en el corredor. Una vez conocidos, la Cámara pide planificarlos por fases para reducir al máximo las afectaciones y ofrecer una alternativa de transporte fiable para quienes deban viajar.
El peso del corredor explica la preocupación. En 2025, la línea Madrid-Barcelona registró 14,4 millones de viajeros, cerca de una tercera parte de la demanda de alta velocidad del Estado. Ese año, además, fue el único corredor estatal cuyos ingresos por venta de billetes superaron los costes, en un 6%.
Según los datos citados por la Cámara, entre enero y junio de 2026 el tráfico aéreo entre Barcelona y Madrid aumentó un 16,3%, unos 84.000 pasajeros más, mientras que la línea de alta velocidad perdió aproximadamente un millón de viajeros en el mismo periodo. En caso de corte, unos 9 millones de viajeros con origen o destino Madrid-Barcelona necesitarían unos 70 vuelos por sentido y día, frente a los unos 14 que operaba Iberia en la ruta, según la misma fuente.




