El triunfo de Die Linke en Berlín suma la capital alemana al mapa progresista de las grandes ciudades europeas, mientras Madrid y Lisboa siguen gobernadas por la derecha, un fenómeno que los politólogos llaman la excepción ibérica.
La victoria de Die Linke en las elecciones municipales de Berlín ha llevado a la capital alemana al grupo de grandes ciudades europeas gobernadas por la izquierda. Si prosperan sus negociaciones con socialdemócratas y verdes, la jurista de origen turco Elif Eralp será la nueva alcaldesa berlinesa, según publica radiomitre.cienradios.com. Los analistas atribuyen el resultado a su propuesta de socializar 200.000 viviendas mediante su expropiación, una idea que los vecinos ya respaldaron en un referéndum en 2021.
La tendencia se repite en otras capitales. En París, el socialista Emmanuel Grégoire ganó en marzo y prolongó 25 años de gestión de izquierda. En Londres, el laborista Sadiq Khan gobierna desde 2016, y en Roma el progresista Roberto Gualtieri llegó en 2021. Viena, Bruselas, Varsovia y Ámsterdam completan el cuadro.
La politóloga Ruth Ferrero, de la Universidad Complutense de Madrid, vincula ese voto a la concentración de población joven, con más estudios y de origen inmigrante. A su entender, las ciudades se inclinan a la izquierda cuando problemas como la vivienda inaccesible y la gentrificación se transforman en conflictos políticos.
En Lisboa hubo alternancia reciente, pero el investigador Jorge Fernandes sostiene que la ciudad, de medio millón de habitantes, cambió su tejido social: la crisis de vivienda expulsó a sectores medios y los nuevos residentes, más ricos, tienden a votar a la derecha.
Madrid es el caso más singular: el Partido Popular ha ganado ocho gobiernos desde 1991, con la sola interrupción de Manuela Carmena entre 2015 y 2019. Pedro Riera, de la Universidad Carlos III, explica que los madrileños se identifican más con la derecha que otros europeos, algo que relaciona con las tensiones territoriales y el apoyo a un Estado centralista.
Los especialistas también señalan el peso de un modelo económico asociado a bajos impuestos y obras como la extensión del Metro. De cara a los comicios de la primavera de 2027, los politólogos consultados no prevén un giro: anticipan reacomodamientos dentro de la derecha, con pocas posibilidades para la izquierda.

