Los agentes detuvieron al hijo, de 51 años, el 16 de septiembre por homicidio. La hipótesis principal es que se deshizo del cadáver en los contenedores de basura de Torrejón de Ardoz.
La Policía Nacional mantiene la búsqueda de Roberto Fernández, un vecino de Torrejón de Ardoz de 84 años con Alzheimer que fue visto por última vez la mañana del 7 de septiembre. La principal hipótesis de los investigadores apunta a que su hijo, de 51 años, acabó con su vida y después se deshizo del cuerpo arrojándolo a los contenedores de basura, según publica ABC.
El hijo fue detenido el 16 de septiembre por su presunta implicación en el caso, acusado de homicidio. La investigación la llevan el Grupo XII de la Brigada de Policía Judicial de Madrid, especializado en secuestros, extorsiones y desapariciones, junto al Grupo de Delitos contra las Personas de la comisaría de Torrejón de Ardoz.
Desde el primer momento, los agentes calificaron la desaparición de «inquietante» y no descartaron que hubiera indicios de criminalidad. En la inspección del domicilio que compartían padre e hijo encontraron trazas de sangre que podrían relacionarse con un homicidio, pese a que el sospechoso había limpiado la vivienda.
La Policía ha solicitado precintar la basura recogida en Torrejón para localizar restos del cuerpo, además de rastrear el teléfono móvil del detenido y revisar las cámaras de seguridad de la zona. Los perros de los agentes todavía no han encontrado rastro alguno de Roberto Fernández.
La denuncia por la desaparición señalaba que el padre estaba cada vez más desorientado. El 7 de septiembre salió de casa y, cuando una sobrina acudió a la vivienda, el ahora investigado le dijo que se había golpeado en la cabeza y que le había puesto un apósito, una explicación que podría servir para justificar la sangre hallada en el baño.

