El lateral Dani Carvajal ha superado el reconocimiento médico con el Getafe, pero su incorporación sigue sin cerrarse. El futbolista reclama una cláusula para poder marcharse si recibe una oferta en el mercado de invierno, una condición que la directiva azulona rechaza.
El fichaje de Dani Carvajal por el Getafe sigue sin resolverse. El lateral pasó el reconocimiento médico con el club azulón, pero la redacción del contrato se ha atascado por una exigencia del jugador: quiere una cláusula que le permita salir si en el mercado de invierno llega una oferta de otro equipo. Así lo desveló el periodista Roberto Gómez en Radio Marca, según recoge Mundiario.
Esa condición ha cambiado el escenario en las oficinas del Coliseum. La comisión deportiva del Getafe contemplaba a Carvajal como un refuerzo para todo el curso, no para dos meses. Aceptar la cláusula dejaría al club sin control sobre un jugador al que considera una pieza de jerarquía para el costado derecho.
Lo único que ocurre es que Carvajal, según la información, lo que quiere es una cláusula con la que si en el mercado de invierno tiene alguna oferta de otro equipo, se pueda marchar
El propio informador explicó la postura de la entidad madrileña ante un acuerdo de duración tan corta: «Como comprenderás, hacer una situación para dos meses a cualquier persona con dos dedos de frente...», señaló en antena. El club entiende que comprometer recursos y alterar la dinámica del vestuario para un periodo de ocho semanas no tiene sentido.
El presidente del Getafe, Ángel Torres, había asegurado públicamente que el acuerdo estaba cerrado a falta del visto bueno de LaLiga. La petición de una carta de libertad para enero enfrió el optimismo. Fuentes de la negociación insisten en que el visto bueno del organismo de control económico es necesario para inscribir cualquier ficha, pero el punto de fricción real es la cláusula de escape.
En el cuerpo técnico de José Bordalás siguen la operación con atención. El entrenador alicantino valora la experiencia de un futbolista que ha ganado seis Copas de Europa, pero sabe que armar el esquema con una pieza que puede marcharse en enero entraña riesgos. El entorno del lateral, natural de Leganés, prefiere no atarse a un compromiso largo y evaluar el mercado invernal por si surge una oportunidad internacional.
Pese al distanciamiento, Roberto Gómez no dio la negociación por rota: «Pero, atención, que puede haber alguna situación o algún bombazo por ahí también», advirtió. El tiempo corre en contra y las inscripciones apremian. El Getafe debe decidir si acepta contar con Carvajal solo hasta Navidad o descarta la operación para proteger la estabilidad del vestuario.

