La Guardia Civil ha desarticulado una organización que distribuía cocaína a gran escala y que se abastecía en la Comunidad de Madrid. La operación Showtime deja 20 arrestados, 23 registros y 52 kilos intervenidos.
La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal dedicada al suministro y distribución de cocaína a gran escala con ramificaciones en Cataluña, Madrid y Alicante. La operación Showtime se saldó con 20 detenidos y 23 registros simultáneos, según publica el medio elcatalan.es.
El dispositivo se ejecutó el pasado 30 de septiembre en las provincias de Barcelona, Lleida, Madrid y Alicante. Los agentes intervinieron cerca de 52 kilos de cocaína, cantidades menores de metanfetamina y MDMA, y más de 400.000 euros en efectivo.
La investigación arrancó a finales de mayo de 2025, cuando los investigadores detectaron la presencia del grupo, con base principal en la provincia de Barcelona. La red funcionaba con un reparto estricto de tareas: adquisición de la droga, traslado, custodia en inmuebles seguros y entrega a los compradores.
Al frente de la estructura había un presunto líder que fijaba los precios, dictaba los puntos de recogida y controlaba el rendimiento económico de cada operación. Este cabecilla condicionaba la entrega de nuevas remesas al pago previo de las deudas acumuladas, lo que le permitía mantener el control sobre toda la red de distribución.
El aprovisionamiento llegaba habitualmente desde la Comunidad de Madrid, mediante viajes en vehículos con dobles fondos mecánicos. Una vez en Cataluña, la droga se fraccionaba y se distribuía a distintos puntos de venta y redes comarcales.
La organización usaba hasta seis inmuebles como puntos de depósito o «guarderías» para custodiar y preparar el material. Cinco de estos depósitos estaban en la provincia de Barcelona, con viviendas en la capital y en Sant Boi de Llobregat, y el sexto era un trastero en Lleida.
En los registros aparecieron básculas de precisión, prensas y grandes cantidades de ácido bórico para adulterar y empaquetar la sustancia. También se incautaron armas de fuego, entre ellas una pistola con el número de serie borrado y un silenciador localizado en uno de los principales centros de acopio.
La operación golpeó además la estructura financiera del entramado con la investigación de delitos de blanqueo. Se bloquearon 57 cuentas bancarias y cuatro inmuebles valorados en aproximadamente 1,1 millones de euros, además de intervenirse vehículos y bienes a nombre de testaferros.
Tras la puesta a disposición judicial de diecisiete de los arrestados, la autoridad competente decretó prisión provisional para trece de ellos, incluido el presunto cabecilla. Al resto se les impusieron medidas cautelares como la retirada del pasaporte y la prohibición de salir del territorio nacional.
Las diligencias y los efectos incautados han quedado en manos de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de L'Hospitalet de Llobregat. La investigación contó con la colaboración de Europol, que desplazó una oficina móvil de apoyo técnico, y de la agencia antidroga estadounidense DEA.

