Un vendedor ambulante de 68 años denuncia la sustracción de la recaudación del día, unos 1.700 euros, mientras se despedía de sus empleados en el mercadillo de Alcobendas.
Un descuido de unos segundos le costó a Alberto Chamorro, frutero ambulante de 68 años, la recaudación de una jornada entera de trabajo. El pasado 31 de agosto, cuando ya había desmontado su puesto en el mercadillo de Alcobendas, un desconocido se acercó a su camión y, tras entablar una breve conversación, sustrajo una riñonera que había dejado en la cabina. Dentro llevaba unos 1.700 euros en efectivo, además de documentación personal, tarjetas sanitarias, el carné de Mercamadrid, las llaves de repuesto y tarjetas bancarias, según la denuncia presentada ante la Policía Nacional a la que ha tenido acceso ABC.
Los hechos ocurrieron en las inmediaciones del polideportivo, donde se instala el mercado. Chamorro, que lleva medio siglo vendiendo fruta en los mercadillos de la Comunidad de Madrid y fue representante del comercio ambulante de Mercamadrid, explicó que el individuo, descrito como un varón de estatura media y pelo rapado, le preguntó si iba a dejar el vehículo allí y después se marchó. Fue al subirse al camión cuando notó que la riñonera, que normalmente lleva pegada al cuerpo, había desaparecido.
El mercado de Alcobendas es muy seguro, nunca había ocurrido nada», relató Chamorro este domingo mientras atendía su puesto en el mercadillo del barrio de Hortaleza.
La misma noche del suceso, la alcaldesa de Alcobendas, Rocío García, clienta de su puesto, se puso en contacto con él para conocer lo ocurrido y transmitirle su apoyo. El denunciante confía en que las cámaras de seguridad del polideportivo, las únicas que enfocan la zona del mercadillo, hayan registrado el momento del robo. La investigación trata ahora de localizar al responsable.
Chamorro aprovecha la denuncia para reclamar más seguridad en los mercadillos. Aunque reconoce que «la policía hace muy bien su trabajo, pasando a menudo por aquí», cree que la instalación de cámaras de videovigilancia disuasorias podría evitar nuevos robos.

