A poco más de una hora de Madrid, Sonseca combina dulces tradicionales, ermitas mudéjares y los restos únicos de San Pedro de la Mata, una iglesia altomedieval declarada Bien de Interés Cultural.
La localidad toledana de Sonseca, situada a unos 24 kilómetros de Toledo y conectada con Madrid por la A-42 y la N-401, se ha convertido en una parada habitual para los madrileños que buscan una escapada de un día. El municipio, en las estribaciones de los Montes de Toledo, ofrece un casco urbano fácil de recorrer a pie y un entorno rural con restos patrimoniales poco conocidos. Según publica noticiasdelvino.com, uno de los mayores atractivos es San Pedro de la Mata, en la pedanía de Casalgordo.
Se trata de los restos de una antigua iglesia monástica de planta cruciforme, reaprovechada como ermita hasta el siglo XVIII y después como casa de labranza. Está protegida como Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento y vinculada al periodo del reino de Toledo. El Ayuntamiento de Sonseca ha impulsado trabajos de recuperación y divulgación, con publicaciones específicas y propuestas de visita respetuosa durante todo el año.
Para organizar la visita, conviene empezar por el casco urbano. La plaza de la Constitución sirve como punto de partida para orientarse y localizar los comercios tradicionales donde comprar los dulces típicos. En el recorrido a pie se puede incluir la Ermita del Cristo de la Vera Cruz, un pequeño edificio mudéjar de mediados del siglo XVI con fachada de sillería, campanario en espadaña y nave alargada. También destaca la Ermita de la Virgen de los Remedios, centro devocional del municipio, cuya festividad se celebra tradicionalmente en septiembre con actos culturales, infantiles y deportivos organizados por el Ayuntamiento.
La visita a San Pedro de la Mata requiere desplazarse hasta Casalgordo, a pocos minutos del centro. Es recomendable llevar calzado cómodo y agua, ya que el entorno es rural. La mejor época para recorrer tanto el casco urbano como los caminos de los alrededores es primavera u otoño, dado el clima mediterráneo continental de la zona, con inviernos fríos y veranos calurosos.
Otro punto de interés señalado por el Consistorio es la Torre Tolanca, una antigua atalaya de vigilancia situada a varios kilómetros del casco urbano. El acceso se realiza por el Camino de la Estrella, y su presencia en las leyendas locales la convierte en un destino para los aficionados al senderismo.
Para los vecinos de Madrid, el viaje por carretera ronda los 90 minutos, lo que permite plantear una excursión de ida y vuelta en el día. La oficina de turismo municipal ofrece información actualizada sobre horarios de cultos y actos, especialmente en fechas cercanas a las fiestas de septiembre. Se recomienda confirmar los horarios de visita a los enclaves patrimoniales antes de desplazarse.

