El Hospital Universitario La Paz incorpora por primera vez a la sanidad pública madrileña la perfusión aislada de miembro (ILP), un procedimiento para tumores avanzados de brazos y piernas que puede evitar la amputación en casos seleccionados.
El Hospital Universitario La Paz de Madrid ha puesto en marcha un programa multidisciplinar de perfusión aislada de miembro (ILP) para tratar a pacientes seleccionados con sarcomas de partes blandas, melanomas y otros tumores localmente avanzados de las extremidades, según publica epe.es.
La técnica se incorpora por primera vez a la sanidad pública de la Comunidad de Madrid y puede permitir, en determinados casos, conservar la extremidad afectada y su funcionalidad, evitando procedimientos más radicales como la amputación cuando las condiciones clínicas y oncológicas del paciente lo hacen posible.
El procedimiento consiste en separar temporalmente la circulación sanguínea del brazo o la pierna afectados del resto del organismo y conectarla a un circuito de circulación extracorpórea. Así se administran directamente en la extremidad altas concentraciones de medicamentos antineoplásicos, lo que aumenta su acción sobre el tumor y reduce la exposición del resto del cuerpo al tratamiento.
La técnica, conocida como ILP por las siglas en inglés de Isolated Limb Perfusion, busca un mayor control local de la enfermedad y lograr en algunos pacientes una reducción o respuesta tumoral que permita después una cirugía menos agresiva.
Los sarcomas de las extremidades pueden alcanzar una extensión que dificulte una cirugía conservadora y obligue, en determinados casos, a valorar una amputación. Desde el centro hospitalario subrayan que la perfusión aislada de miembro no sustituye a la cirugía conservadora cuando esta resulta viable, ni tampoco a la amputación cuando es necesaria desde el punto de vista oncológico. Se plantea como una alternativa terapéutica para casos cuidadosamente seleccionados.
Su utilización puede cobrar especial importancia cuando una amputación tendría una repercusión funcional especialmente grave o cuando el paciente rechaza esta posibilidad. La decisión se adopta siempre después de analizar las características del tumor y la situación individual del enfermo dentro de un equipo multidisciplinar especializado en sarcomas.
La puesta en marcha del programa en el Hospital La Paz ha requerido desarrollar nuevos circuitos asistenciales, impartir formación específica y coordinar a numerosos servicios del centro.
No sustituye a la cirugía conservadora cuando esta resulta viable, ni a la amputación cuando es necesaria desde el punto de vista oncológico

