España ocupa el cuarto lugar por la cola de Europa en competencias financieras, según el Eurobarómetro de 2023. Los jóvenes y las personas mayores son los grupos con mayores carencias, en un contexto de fácil acceso a productos financieros a través de internet y las redes sociales.
España se sitúa en el cuarto lugar por la cola de la Unión Europea en cultura financiera, de acuerdo con el último Eurobarómetro de 2023. Los jóvenes y las personas mayores concentran las mayores carencias en competencias económicas, según los datos recogidos por La Razón con motivo del Día de la Educación Financiera, que se celebró el pasado 5 de octubre.
El entorno en el que los jóvenes empiezan a relacionarse con el dinero ha cambiado en los últimos años. Desde la pandemia, se han desenvuelto en un escenario de inestabilidad económica, inflación y pérdida de poder adquisitivo, al que se suman problemas estructurales como los salarios bajos, la precariedad laboral y las dificultades para acceder a una vivienda. Todo ello limita su margen de maniobra financiero y sus posibilidades de construir un proyecto de vida autónomo.
Al mismo tiempo, nunca había sido tan sencillo para los jóvenes contratar productos financieros. Con un clic pueden abrir una cuenta corriente, solicitar una tarjeta de crédito o invertir en prácticamente cualquier mercado. Los jóvenes duplican holgadamente la media de la población en inversión en criptomonedas. Esta facilidad de acceso eleva la exigencia de contar con conocimientos financieros para valorar las implicaciones de cada producto.
La información financiera también ha cambiado. Los jóvenes disponen de una cantidad prácticamente ilimitada de contenidos en internet, muchos a través de redes sociales. El Banco de España y la CNMV han advertido en repetidas ocasiones sobre el riesgo de los influencers financieros y el auge de ciberestafas de inversión que prometen rentabilidades extraordinarias.
Para desarrollar un criterio propio, la educación financiera necesita competencias básicas sólidas, como las matemáticas y la comprensión lectora. El informe PISA 2022 mostró que el 76% de las diferencias en el rendimiento financiero de los estudiantes se explica por su desempeño en matemáticas y lectura. Los resultados del último informe publicado este año en estas materias se han hundido a mínimos históricos.
La familia sigue siendo la principal escuela financiera. Según una encuesta de Funcas, el 74% de los jóvenes españoles afirma que es en casa donde más ha aprendido sobre el manejo del dinero. Hablar de dinero en familia, administrar una paga o entender por qué a veces se puede comprar algo y otras no son experiencias valiosas, pero no todos los jóvenes tienen acceso a ese entorno.
Incorporar la educación financiera como asignatura obligatoria en los colegios garantizaría que todos los jóvenes accedan a unos conocimientos básicos, con independencia de lo que hayan aprendido en su entorno familiar. La evidencia empírica demuestra que recibir educación financiera desde edades tempranas se traduce posteriormente en adultos que ahorran más y preparan mejor su jubilación.
La educación financiera no puede resolver por sí misma estos problemas, pero sí puede ayudar a afrontarlos mejor
El Día de la Educación Financiera, que se celebra cada 5 de octubre, sirve para reflexionar sobre la preparación colectiva para tomar decisiones económicas responsables. Los datos disponibles muestran que aún queda un amplio margen de mejora en España.

