Profesionales humanitarios reclaman mejoras en la financiación y la formación para reducir los efectos de los desastres naturales. Lo plantearon en una jornada celebrada en la Universidad Complutense de Madrid.
Profesionales humanitarios reclamaron este miércoles, 28 de octubre, mejoras en la financiación y en la formación de los programas de ayuda humanitaria para reducir los efectos de los desastres naturales en la población. Lo recoge Infobae, que informa de las conclusiones de la tercera jornada de las Charlas sobre solidaridad de la UE: Serie Kapuściński.
El encuentro lo organizó el Departamento de Protección Civil y Operaciones de Ayuda Humanitaria Europeas (DG ECHO) de la Comisión Europea en la Universidad Complutense de Madrid. Allí, José Antonio Sanahuja, profesor de Relaciones Internacionales de esta universidad y exasesor especial para América Latina y el Caribe del Alto Representante de la UE, Josep Borrell, defendió la acción humanitaria.
Sanahuja afirmó que «no podemos permanecer impasibles» y situó la ayuda humanitaria como parte de la defensa del multilateralismo.
No podemos permanecer impasibles
También recordó los recortes de Estados Unidos del año pasado, cuando anunció la cancelación del 83 % de los programas de ayuda exterior de la USAID, agencia que ya ha sido desmantelada.
La directora de proyectos de la Oficina de la Ayuda Humanitaria de la UE en Caracas, Irama Ficht Muñoz, puso el acento en la cooperación entre países. Puso como ejemplo los proyectos financiados por la UE para coordinar y asistir en emergencias, ejecutados por un consorcio en el que la Cruz Roja alemana actúa como socio estratégico con sus homólogos en Venezuela y Colombia.
Ficht explicó que lo deseable es que exista un nivel similar de preparación en el terreno, porque los primeros en responder a los desastres naturales suelen ser Protección Civil, Bomberos y Atención Primaria. Añadió que estos sucesos no reconocen fronteras.
Capacidad que dejemos instalada es capacidad que queda para su beneficio
Como ejemplo, citó el terremoto de Venezuela de junio, que afectó a más de un millón de personas y que, según cifras oficiales, causó 6.438 fallecidos. Entonces, la Ayuda Humanitaria de la UE destinó 15 millones de euros a las necesidades más urgentes y desplazó a 750 efectivos de socorro.
Por su parte, la coordinadora de Salud y Nutrición del Equipo de Emergencia de Acción Contra el Hambre, Cristina Izquierdo, señaló que en la respuesta conviene conocer cuáles son las necesidades más urgentes y la capacidad de respuesta del país afectado.
No hay dos emergencias iguales y tampoco hay dos días iguales en una misma emergencia
Izquierdo indicó que, al llegar al terreno, lo primero que hacen los equipos es evaluar esas necesidades.

