La Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) celebró en su sede de Madrid un debate sobre el futuro de la cooperación internacional. El secretario general, Mariano Jabonero, advirtió de un 'agotamiento del orden internacional' y de una 'carrera hacia la quiebra' institucional.
La Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) celebró el pasado martes en su sede de Madrid un debate sobre el devenir de la cooperación internacional en un contexto de polarización y tensiones geopolíticas. El encuentro, moderado por Tahina Ojeda, profesora de la Universidad Complutense de Madrid, reunió a expertos para repensar las alianzas regionales.
El secretario general de la OEI, Mariano Jabonero, inauguró la jornada con un diagnóstico contundente: "vivimos un agotamiento del orden internacional", fraguado hace más de un siglo. Citando a António Guterres, Jabonero señaló que "vivimos una carrera hacia la quiebra [institucional]", causada por la pérdida de legitimidad, eficacia y recursos financieros.
El sistema sufre acoso y desgaste por culpa de la polarización extrema, la desconfianza ciudadana y el populismo emergente", afirmó Jabonero.
Frente al estancamiento retórico, la OEI aboga por priorizar consensos prácticos. Jabonero reclamó abandonar "la melancolía de viejas épicas bolivarianas" para centrarse en proyectos tangibles como becas, movilidad académica u homologación de títulos. Subrayó que las diecinueve oficinas nacionales de la organización ejecutan unos 650 proyectos al año.
El análisis estratégico corrió a cargo de Carlos Malamud, investigador principal del Real Instituto Elcano, quien advirtió de que el enfrentamiento comercial entre Estados Unidos y China impacta "de lleno" en América Latina, condicionando su estabilidad financiera y sus alianzas. Malamud alertó de que, si Occidente no actúa, la influencia de China podría multiplicarse en la región en los próximos años.
Pese al complejo escenario, el debate identificó áreas prioritarias para la colaboración: educación, atención a desastres naturales y prevención de pandemias. Malamud defendió que estas "agendas importantes" pueden avanzar por encima de los sesgos ideológicos de los gobiernos.

