La presidenta de la Comunidad de Madrid celebra el estreno del circuito de Fórmula 1 y ya apunta a mejorarlo en 2027. Asociaciones vecinales de Hortaleza cifran en 400 millones el coste público y denuncian el desplazamiento de 6.000 residentes.
El primer Gran Premio de España de Fórmula 1 en Madring ha dejado dos lecturas opuestas en Madrid. La presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, ha celebrado el estreno del trazado y ha fijado como objetivo convertirlo en «el mejor» Gran Premio «del mundo». A las puertas del circuito, asociaciones vecinales de Hortaleza se han concentrado para denunciar el «despilfarro» y el impacto del evento en los barrios próximos, según publica Noticias para Municipios.
La carrera ha devuelto la Fórmula 1 a Madrid 45 años después de la última disputada en el Jarama. «Felicidades a la organización, a los equipos y a los aficionados. Orgullosos de recibir a miles de personas en nuestra comunidad. El año que viene, aún mejor», ha señalado Ayuso tras la prueba.
En lo deportivo, el italiano Kimi Antonelli (Mercedes) se ha convertido en el primer ganador en Madring. El piloto de 20 años se impuso por delante del neerlandés Max Verstappen (Red Bull) y del británico Lando Norris (McLaren), y sumó su octava victoria. Un Virtual Safety Car le permitió hacer su parada, mientras Norris, que había salido desde la pole, entró con la ventana ya cerrada y perdió la ventaja.
Fuera del trazado, las asociaciones vecinales de Hortaleza se concentraron este domingo en Ifema Madrid convocadas, entre otros colectivos, por la plataforma Stop F1. A la protesta acudieron la portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento de Madrid, Rita Maestre; el concejal socialista Jorge Donaire; la secretaria general de Podemos, Ione Belarra; y el presidente de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), Jorge Nacarino. El sábado se había celebrado otra marcha bajo el lema «Queremos vivir a Hortaleza», impulsada por el Sindicato del Barrio y respaldada por la Coordinadora de Entidades del distrito.
Es un despilfarro absoluto», ha afirmado el portavoz de Stop F1, Constantino Blanco.
Blanco sitúa el coste en 400 millones de euros, cifra en 6.000 los habitantes de los barrios próximos que habrían sido desplazados y denuncia la tala de 700 árboles vinculada al proyecto. Maestre eleva la inversión a «más de 500 millones de euros de dinero público» y sostiene que esos recursos deberían ir a escuelas, hospitales, limpieza y transporte público. Belarra ha contrapuesto el gasto de la Fórmula 1 con la situación de las educadoras infantiles del Ayuntamiento de Madrid, mientras el PSOE ha anunciado que fiscalizará las cesiones de espacio público y las autorizaciones concedidas para determinar el coste real del acontecimiento.
El presidente de la FRAVM, Jorge Nacarino, ha aclarado que su oposición no es al turismo: ha defendido que Madrid es una «ciudad de acogida», pero reclama que estos eventos se celebren en espacios preparados en movilidad y medio ambiente y compatibles con la vida cotidiana de los barrios.
El Gobierno regional ya trabaja en la edición de 2027, mientras el movimiento vecinal de Hortaleza mantiene sus protestas y pide que el éxito de los grandes eventos no recaiga sobre quienes viven junto al circuito.

