Mondéjar, en Guadalajara, cuenta con una denominación de origen propia desde 1997 y bodegas familiares que atraen a visitantes de la Comunidad de Madrid. El municipio, de unos 2.000 habitantes, apuesta por el enoturismo.
La denominación de origen (DO) Mondéjar, en la provincia de Guadalajara, agrupa desde 1997 a bodegas que elaboran vinos con variedades autóctonas como la Tempranillo y la Malvar, además de otras como la Cabernet Sauvignon. Así lo recoge noticiasdelvino.com, que sitúa a este municipio de unos 2.000 habitantes como uno de los destinos vinícolas menos conocidos a una hora de Madrid.
El municipio ha mantenido una tradición vinícola de siglos gracias a sus condiciones geográficas y climáticas, con una altitud y un clima que favorecen el cultivo de la vid. Sus tintos, blancos y rosados se caracterizan por ser frescos y afrutados, con una acidez equilibrada.
Entre las bodegas más destacadas figuran Bodega Mariscal y Viña Sacedón, dos empresas familiares que combinan técnicas tradicionales con innovaciones en la producción. Las visitas a estas bodegas no son masivas, sino que se plantean como encuentros cercanos en los que se puede conocer el proceso de elaboración de la mano de los propios viticultores.
Además del vino, Mondéjar cuenta con atractivos turísticos como la Cueva de los Judíos, un espacio subterráneo, y la Iglesia de Santa María Magdalena. La gastronomía local se basa en platos sencillos elaborados con productos de la tierra.
Las bodegas organizan actividades como catas dirigidas y maridajes con productos típicos de la región. La cercanía a Madrid convierte al municipio en una opción para escapadas de fin de semana, con calles empedradas y un ritmo alejado de las rutas más concurridas.
Las autoridades locales y los productores trabajan en la promoción de la región con proyectos que incluyen la mejora de las rutas de acceso, la creación de eventos relacionados con el vino y la gastronomía, y la difusión de la DO Mondéjar como marca de calidad.

